Page 529 - Nuestra Señora de Fátima Las memorias
P. 529

y  fue  entonces  cuando  aquella  muchedumbre
               presenció cómo se rasgaban las nubes, dejando
               ver una gran superficie de límpido cielo azul no
               velado  por  bruma  alguna y el  sol en el centro
               brillando de un modo singular, no era amarillo,
               ni cegaba la vista, más bien parecía un disco de

               plata en el que todos podían fijar la mirada sin
               ser deslumbrados por sus intensos rayos.

                     Todos  contemplaban  aquella forma de
               eclipse nunca antes visto en la Tierra.

                     Se reza un Padre Nuestro, tres Ave María y
               Gloria. Luego se hace la petición.


                                         Día Octavo

                     De  repente  el  sol  tembló  con  fuerza,  dio
               una intensa sacudida que parecía se iba a caer
               y  luego  comenzó a  girar vertiginosamente
               sobre  sí  mismo,  como  si  fuera  una  rueda  de

               fuego  del  que  solamente  sus  bordes  brillaban
               lanzando  enormes  asaz  de  luz,  unas  verdes,
               otras  rojas,  y  otras  violáceas,  coloreando  de
               una  forma fantástica los árboles, los  montes,
               las rocas y el piso. Algunos ven el sol venirse a
               gran velocidad sobre la Tierra y piensan que es
               el fin del mundo.

                     Mientras la muchedumbre observaba aquel

               espectáculo, los tres niños vieron cuatro



                                                                              523
   524   525   526   527   528   529   530   531   532   533   534