Page 137 - Nuestra Señora de Chiquinquirá de La Estrella
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defecto del bautismo; al que todavía no ha nacido o al
niño recién nacido este camino no está abierto todavía.
Si se considera que la caridad hacia el prójimo
impone asistirle en caso de necesidad, la obligación de
asistirle es tanto más grave y urgente cuanto más grande
es el bien que hay que procurar o el mal que hay que
evitar, entonces es fácil comprender, dice el Papa Pío XII,
la gran importancia que tiene atender al bautismo de un
niño, que privado todavía de uso de razón, se encuentra
en grave peligro o ante una amenaza de muerte segura.
Sin duda este deber obliga, en primer lugar a los
padres; pero en los casos de urgencia también a los mé-
dicos y demás profesionales de la salud. Cuando no hay
tiempo que perder y no es posible llamar a un sacerdote,
no se debe dejar de prestar este servicio caritativo y de
ejercitar un activo apostolado profesional.
¡Qué misericordia más grande y más bella es asegu-
rar al alma del niño que se debate entre el umbral de la
vida y de la muerte, su entrada en la eternidad gloriosa
y beatificante!
SACRAMENTO DE CONFIRMACIÓN
CIC 1287
“Ahora bien, esta plenitud del Espíritu no debía per-
manecer únicamente en el Mesías, sino que debía ser comu-
nicada a todo el pueblo mesiánico” (Cf. Ez 36,25-27; Jl 3,1-2).
En repetidas ocasiones Cristo prometió la efusión
del Espíritu (Cf. Luc 12,12; Jn 3,5-8; 7,37- 39; 16,7-15;
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