Page 24 - Libro Nuestra Señora de La Estrella
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Esta devoción surge del  ruego piadoso de los
            indígenas Anacona,  quienes  al tener noticia de los
            portentosos milagros que  la Santísima Virgen  de

            Chiquinquirá  otorgaba a los fieles que visitaban  su
            santuario en la Provincia de Tunja (Así se llama lo que es
            hoy en día el Departamento de Boyacá); cuando miraban el
            azul  del cielo  antioqueño  pensaban y  pedían a Dios  que
            por la intercesión de Ella, pudieran ampliar su fértil terri-
            torio.  Las familias indígenas habían ido creciendo y
            necesitaban más tierra.


                  Ocurrió  por aquellos días  que un indígena encontró
            una estrella de oro de ocho  puntas en el lecho de una
            quebrada. Para los Anacona esto era una clara señal que
            del cielo recibirían una bendición especial. Entonces

            resolvieron  en 1682 pedir al señor Gobernador Francisco
            Carrillo de Albornoz, que les otorgará las tierras del valle
            de Ancón.

                  Su pedido no era simplemente ampliar la tierra de
            labranza  y pastoreo, sino  que también deseaban tener su

            propio lienzo de la Virgen de Chiquinquirá, pues cada vez
            que se encomendaban a Ella, sus cosechas quedaban libres
            de plagas y los ganados crecían muy saludables, por  eso
            deseaban construirle allí una capilla y así obtener salud,
            protección y prosperidad  para todos los habitantes de la

            región.

                  Pasados dos años después de haber recibido  el
            Gobernador Carrillo  de Albornoz  la solicitud de los
            Anacona y realizado las consultas y trámites pertinentes en
            la Península, en el año 1685 les concedió en propiedad los


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