Page 30 - Persecución a los cristianos-Reporte 2022-E-Book
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No se trató de un fenómeno aislado, propio
de energúmenos, vándalos o desadaptados.
De ello dan fe los comentarios registrados
por el ministro de la Gobernación de la Re-
pública, Miguel Maura, y de sus compañe-
ros del Consejo de Ministros. El presidente
Niceto Alcalá Zamora se refirió en un pri-
mer momento a los hechos describiéndolos
como una ―fogata de virutas‖, mientras que
Manuel Azaña, el ministro de Guerra, se
opuso hasta último momento a la interven-
ción de las autoridades, declarando que
―Todos los conventos de Madrid no valen la
vida de un republicano», y describiendo los
actos como una suerte de «justicia inma-
nente‖.
La complacencia con la quema de las igle-
sias, conventos, patrimonio histórico, cul-
tural y artístico, fue también evidente en
las organizaciones sociales de izquierda,
que calificaron los hechos como un acto po-
pular de ―defensa del régimen‖ (Periódico El
Socialista), y ―…como parte de un movi-
miento justiciero‖ (sindicato de la CNT). La
quema de edificios religiosos iniciada en
1931 se repetiría a mayor escala en la Re-
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