Page 119 - Propiedad privada Institución y Derecho
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Comentario
La Iglesia siempre ha promovido el equilibrio social y el
bienestar de todas las clases sociales. Recomienda que la pe-
queña propiedad desempeñe en la estructura agraria el gran
papel que le cabe. Incluso, recomienda que las familias ur-
banas ahorren para que dispongan de una pequeña propie-
dad rural para disfrutar del contacto con la naturaleza. El
más grande teólogo de todos los tiempos, Santo Tomás de
Aquino, dice que en una ciudad arquitectónicamente bien
diseñada se debe poder ver el campo desde cualquiera de sus
construcciones, o al menos un parque con árboles y flores.
La recomendación hecha a la familia para mantener acceso
a la pequeña propiedad es siempre oportuna. Si no hay
empeño especial en mantener la atención a la pequeña
propiedad, que es débil por naturaleza, fácilmente podría
desaparecer por distintos factores.
Conviene recordar aquí que el celo de la Iglesia por la
pequeña propiedad tiene también otra causa. Siendo natural
al ser humano la condición de propietario, no puede ella
sino desear que, dentro de lo posible, la mayoría de las
personas y familias tengan acceso a la propiedad privada.
Así, todo el empeño de la Iglesia en fomentar la pequeña
propiedad no proviene de manera alguna de argumentos
que impliquen hostilidad o antipatía hacia la propiedad
mediana o grande, o de odio a la gran producción agraria,
agroindustrial o industrial, ni a la legitimidad del sistema
de salarios. Mucho menos a que las personas y las familias,
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