Page 99 - Propiedad privada Institución y Derecho
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para  el  sostenimiento  digno  de  los  trabajadores  y  sus
                familias con un salario justo y suficiente. Es una injusticia
                que conduce a una desigualdad desproporcionada, y dice el

                Evangelio, “es un pecado que clama venganza al cielo”.

                Es natural que en los casos en que se trate de proteger el bien
                común en inminente peligro, la ley, observando primero la

                debida prudencia, obligue al cumplimiento de ese deber de
                justicia. Pero de ahí, pasar a pensar, que siempre que una
                persona tenga una vida holgada, la ley le pueda quitar algo
                en favor de los que tienen menos, es negar en su misma
                raíz el derecho de propiedad, en favor de un igualitarismo
                radical fundamentado en un pecado de envidia.


                Privar a una persona o a una familia de lo que legítimamente
                le  pertenece es una gravísima injusticia.  La  situación
                patrimonial correspondiente  al estatus  social, al nivel  de
                educación, de cultura o de tradición familiar, no puede ser
                despojada por el Estado con el pretexto de ayudar a otros.


                Este error socialista pertenece a un principio totalitario
                común  en  todas  las  sectas,  especialmente  entre  nazis,

                fascistas,  socialistas,  comunistas  y  nihilistas,  que  creen
                que el Estado lo puede todo, y por tanto tiene alcance y
                autoridad para abolir o modificar a su antojo el derecho de
                propiedad. Esta posición es condenada por la Iglesia, que
                considera el derecho a la propiedad privada y a la familia
                como derechos sagrados anteriores y superiores al Estado.


                Se exceptúan los casos de verdadera y extrema necesidad,
                a veces producidos por graves tragedias o por guerras, en




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