Page 44 - San Cayetano
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pobres:  no  poseeremos  rentas,  ni  tierras.
                  Sólo    aceptaremos      las   donaciones
                  espontáneas del pueblo.

                        La  riqueza  no  da  al  clero  ni  paz  ni
                  libertad para el apostolado. No viviremos ni
                  en  conventos  ni  en  monasterios,  sino  en
                  casas  sencillas.  Tendremos  un  superior
                  responsable y dependeremos directamente
                  del Papa. Nos dedicaremos al estudio de la
                  Biblia, a la liturgia, a ayudar a los presos, a
                  los  pobres  y  enfermos.  Nos  llamamos
                  Clérigos Regulares.

            San  Cayetano  vivió  en  total  austeridad  y  con
            promulgaciones  de  pobreza  enojó  a  los  clérigos
            de  su  época,  que  querían  pedir  estipendios,

            limosnas y donaciones, y seguir disfrutando a sus
            anchas del libertinaje, la opulencia y el derroche
            renacentista,  a  pesar  de  todo  muchos  jóvenes
            romanos  se  unieron  al  régimen  de  vida  de  los
            Clérigos Regulares que nuestro Santo proponía.

            2.3 San Cayetano y la Sagrada Eucaristía


            En el año de 1537 implantó  la bendición con el
            Santísimo  Sacramento  y  con  autorización  del
            Papa  estableció  la  Comunión  frecuente.  En  los
            tres años que vivió en Venecia. Escribió:


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