Para alcanzar la
honradez intelectual, la
pureza de la voluntad y
la bondad de los
sentimientos. Apartar
de sí mismo las malas
tendencias y los pecados
mortales. Lograr al
final de la vida llegar a
la gloria eterna y poder
disfrutar de Dios, en
compañía de sus ángeles
y santos.
55