Page 19 - Propiedad privada Institución y Derecho
P. 19
el concepto de élite con el de personas ricas o adineradas,
pues, en sí mismos, nada tienen que ver uno con lo otro;
pero tampoco son situaciones que se contradigan. El hecho
de alguien nacer rico o de haber alcanzado la riqueza a lo
largo de la vida no necesariamente significa que pertenece a
la élite social. Igualmente, hay élites que se empobrecen, y
no por eso dejan de tener el reconocimiento social.
En todas las actividades humanas y en todas las clases socia-
les, siempre existe un número de personas que se destacan
por sus cualidades intelectuales, morales, artísticas o empre-
sariales, etc., características que suelen mantenerse en los
descendientes. Así, estas personas que sobresalen por sus
aptitudes y aportes a la política, la economía, la academia,
las ciencias, las artes, los negocios, el deporte, la cultura en
general y en los demás aspectos llegan a ser bien apreciadas.
Ese selecto grupo de personas son los que constituyen la
élite auténtica de una localidad, región o país. El concepto
de élite social generalmente surge de la institución familiar,
pues cuando alguno de sus integrantes alcanza un cierto
grado de excelencia, esa excelencia impacta al resto de los
núcleos familiares que componen la familia extensa, e in-
cluso alcanza la familia heril.
Dentro del mismo país, las élites se consideran orientadoras
de un ideal común, que sería la realización de los más altos
deseos de progreso y de desarrollo moral, intelectual y
material para toda la sociedad. Ellas son el centro, desde
donde se irradian virtudes, valores y metas sociales hacia el
resto de la población. No obstante, si esas élites entran en
5

