Page 79 - Propiedad privada Institución y Derecho
P. 79
Es una gloria de la civilización cristiana hacer que tales
situaciones de pobreza extrema sean lo menos frecuentes
posibles. Y es una gloria de la Iglesia Católica afirmar en
su Doctrina la sublime dignidad de la condición del pobre,
que aunque se ha resignado a su situación conforme a la
voluntad de Dios, hace todo lo que está de su parte para salir
de la pobreza. Y mientras lo va consiguiendo, la Iglesia, con
la colaboración de la sociedad civil y del Estado, derrama
sobre él los tesoros de la caridad cristiana. Esto es lo que se
llama la opción preferencial por los pobres, algo que en las
sociedades paganas nunca ocurrió.
Comentario
Es utópico pensar que el acceso masivo del hombre del campo
a la situación de propietario ocurra en tales proporciones,
que las parcelas recibidas puedan absorber toda la capacidad
de trabajo del trabajador y su familia, y darle a él y a los
suyos todo lo que necesitan para vivir.
Inclusive, allí es frecuente que los hijos de pequeños y
medianos propietarios sean al mismo tiempo asalariados, o
se conviertan en arrendatarios de tierras vecinas, e incluso se
conviertan en patrones contratando sus propios asalariados,
para aprovechar al máximo las horas familiares disponibles
y así mejorar su digna subsistencia.
Es también un presupuesto erróneo plantear que para
dar acceso a un trabajador a la propiedad de la tierra,
necesariamente haya que quitársela a otro. Hay otras formas
de hacer que los campesinos asalariados se conviertan en
65

