Page 149 - Nuestra Señora de Fátima Las memorias
P. 149

ni a mis padres; que después de sufrir mucho,
               moriré sola; pero que no tenga miedo: Ella me
               irá a buscar para llevarme al Cielo.

                     Y abrazándome, decía llorando: Nunca más
               volveré  a  verte;  tú  no  irás  a  visitarme  allí.

               ¡Oye! reza mucho por mí, que moriré solita.

                     Hasta que llegó el día de ir a Lisboa sufrió
               enormemente;  se  abrazaba  a  mí  y  decía
               llorando:

                     Nunca volveré a verte, ni a mi madre, ni a
               mis  hermanos,  ni  a  mi  padre.  Nunca  más  os

               volveré a ver; después, he de morir sola!

                     No pienses en eso – le dije un día.

                     Déjame pensar, porque cuanto más pienso,
               sufro  más.  Y  yo quiero  sufrir  por  amor  a
               Nuestro Señor y por los pecadores. Y, además,

               no me importa; Nuestra Señora me irá a buscar
               allí para llevarme al Cielo.

                     A veces, besaba un crucifijo y abrazándolo
               decía:

                     ¿Y voy a morir sin recibir a Jesús escondido?
               ¡Si  me  lo  trae  Nuestra  Señora  cuando  me
               viniese a buscar!





                                                                              143
   144   145   146   147   148   149   150   151   152   153   154