Page 439 - Nuestra Señora de Fátima Las memorias
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naciones, y supera todo el mal que el Espíritu
de las tinieblas es capaz de sembrar en el
corazón del hombre y en su historia; y que, de
hecho, ha sembrado en nuestro tiempo.
¡Oh, cuán profundamente sentimos la
necesidad de consagración para la humanidad y
el mundo: por nuestro mundo contemporáneo,
en unión con Cristo mismo! En efecto, la obra
redentora de Cristo debe ser participada por el
mundo a través de la Iglesia. Bendita seas por
encima de todas las creaturas, tú, Sierva del
Señor, que de la manera más plena obedeces a
la llamada divina. ¡Te saludamos a ti, que estás
totalmente unida a la consagración redentora
de tu Hijo!
Madre de la Iglesia: ilumina al Pueblo de
Dios en los caminos de la fe, de la
esperanza y de la caridad. Ilumina
especialmente a los pueblos de los que tú
esperas
nuestra consagración y nuestro ofrecimiento.
Ayúdanos a vivir en la verdad de la
consagración de Cristo por toda la familia
humana del mundo actual.
Al encomendarte, oh Madre, el mundo,
todos los hombres y pueblos, te confiamos
también la misma consagración del mundo,
poniéndola en tu corazón maternal. ¡Corazón
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