Page 457 - Nuestra Señora de Fátima Las memorias
P. 457

Insegnamenti, vol. XVII1, 1994, p. 1061). Con
               ocasión de  una visita a Roma del entonces
               Obispo de Leiria-Fátima, el Papa decidió
               entregarle  la  bala,  que  quedó  en  el  jeep
               después  del  atentado,  para  que  se  custodiase
               en  el  Santuario.  Por  iniciativa  del  Obispo,  la

               misma fue después engarzada en la corona de
               la imagen de la Virgen de Fátima.

                     Los sucesivos acontecimientos del año 1989
               han  llevado,  tanto  en  la  Unión  Soviética  como
               en  numerosos  Países  del  Este,  a  la  caída  del
               régimen comunista que propugnaba el ateísmo.
               También  por  esto  el  Sumo  Pontífice  le  está

               agradecido  a  la  Virgen  desde  lo  profundo  del
               corazón. Sin embargo, en  otras partes del
               mundo  los  ataques  contra  la  Iglesia  y  los
               cristianos, con  la carga de  sufrimiento que
               conllevan,  desgraciadamente  no  han  cesado.
               Aunque  las vicisitudes  a las que  se  refiere  la
               tercera parte del secreto de Fátima parecen ya

               pertenecer al pasado, la llamada de la Virgen a
               la conversión y a la penitencia, pronunciada al
               inicio  del siglo XX, conserva todavía  hoy una
               estimulante actualidad.

                           La Señora del mensaje parecía leer
                     con una perspicacia  especial los signos
                     de los  tiempos, los signos de nuestro
                     tiempo...  La  invitación  insistente  de
                     María santísima a  la  penitencia es  la
                     manifestación  de  su  solicitud  materna


                                                                              451
   452   453   454   455   456   457   458   459   460   461   462