Page 462 - Nuestra Señora de Fátima Las memorias
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ya lo ha hablado todo en Él, dándonos al
Todo, que es su Hijo. Por lo cual, el que
ahora quisiese preguntar a Dios, o
querer alguna visión o revelación, no
sólo haría una necedad, sino que haría
agravio a Dios, no poniendo los ojos
totalmente en Cristo, sin querer cosa
otra alguna o novedad» (n. 65, Subida
al Monte Carmelo, 2, 22).
El hecho de que la única revelación de Dios
dirigida a todos los pueblos se haya concluido
con Cristo y en el testimonio sobre Él recogido
en los libros del Nuevo Testamento, vincula a la
Iglesia con el acontecimiento único de la
historia sagrada y de la palabra de la Biblia,
que garantiza e interpreta este acontecimiento,
pero no significa que la Iglesia ahora sólo
pueda mirar al pasado y esté así condenada a
una estéril repetición. El Catecismo de la Iglesia
Católica dice a este respecto:
Sin embargo, aunque la Revelación
esté acabada, no está completamente
explicitada; corresponderá a la fe
cristiana comprender gradualmente todo
su contenido en el transcurso de los
siglos » (n. 66). Estos dos aspectos, el
vínculo con el carácter único del
acontecimiento y el progreso en su
comprensión, están muy bien ilustrados
en los discursos de despedida del Señor,
cuando antes de partir les dice a los
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