Page 491 - Nuestra Señora de Fátima Las memorias
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garantizando la realidad de la carne de Jesús,
sin la cual es imposible la vida histórica de
Cristo, y respecto a su muerte y resurrección
reales, expresa: «Se equivocan quienes afirman
que él nada recibió de la Virgen. De otro modo
habría sido inútil su descenso a María: ¿para
qué descendía a ella, si nada había que tomar
de ella?» (Contra los herejes, III, 22,1-2).
Como todo católico devoto de la Virgen,
este santo patriarca, es un gran guerrero
luchador contra las herejías. San Ireneo,
estudio y refutó, uno a uno, todos los errores
del primero y segundo siglo del cristianismo.
En el tiempo de San Irineo, los católicos
estaban habituados a tener un solo cuerpo
básico y compacto de doctrina, pero algunos
inocentemente imaginaban, que también lo
tenían las sectas. Nunca es así, debido a que
tales grupos carecen de la autoridad de un
magisterio, por lo tanto se quedan con la
influencia que ejercen sobre ellos su caudillo, el
cual siempre tratará de encontrar nuevas
interpretaciones a su variable doctrina con el fin
de conseguir prosélitos.
Es por esta falta de un magisterio sólido
afirmado en la verdad revelada, que el sabio
Gamaliel, doctor de la ley y maestro de san
Pablo, aconsejaba así a sus colegas: «Si la cosa
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