Page 50 - Libro de Chiquinquirá
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Meditación para el día Segundo
¡Llena eres de gracia!
Madre buena y bendita de
Chiquinquirá. Sois la llena de gracia, la
hija predilecta del Padre Eterno; en vos
encontró refugio el Verbo de Dios y la
Iglesia Católica que Él mismo fundó.
No permitáis que nuestro corazón
se endurezca de tal forma que ya no
busquemos más mantener el orden que
Dios puso en la sociedad humana por
medio de sus Diez Mandamientos y a
cambio transitemos por las vías del
egoísmo, el orgullo, la codicia, la
envidia, la injusticia o la venganza.
Rogad por nosotros Santa Madre de
Dios, para que seamos dignos de
alcanzar las promesas y gracias de
Nuestro Señor Jesucristo.
Se dice con mucha devoción el favor que
se está pidiendo, y se reza un Padrenuestro,
tres Avemarías y un Gloría. Se finaliza igual
que en el día primero.
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