Page 57 - Libro de Chiquinquirá
P. 57

Meditación para el día Séptimo


                     ¡Ruega por nosotros los
                                pecadores!


                  Madre Santísima, sois la mujer fiel
            y misericordiosa, y nunca dejáis de
            interceder ante el trono de Dios por
            todos nosotros. Así como el mismo
            Jesucristo lo hizo desde lo alto de la
            Cruz, cuando os encomendó al Apóstol
            San Juan, y en él a toda la humanidad:
            “mujer he ahí a tu hijo, hijo he ahí a tu
            madre”. (Jn 19, 26-27). Por esto a

            vuestro amparo confiados nos
            acogemos, en que elevareis nuestra
            suplica al Padre Eterno.

                  Se dice con mucha devoción el favor que
            se está pidiendo, y se reza un Padrenuestro,
            tres Avemarías y un Gloría. Se finaliza igual
            que en el día primero.












                                                                   49
   52   53   54   55   56   57   58   59   60   61   62