Page 49 - Libro Nuestra Señora de La Estrella
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1.6 El Quinto del rey
La Reina Isabel de Castilla, fue siempre muy celosa de
mantener estable durante toda la Conquista y el Virreinato
en América, la norma del 20% del oro que se recogía y que
se llamaba el Quinto de Rey.
Ese Fondo Real servía para sostener las comunidades
misioneras que tenían prohibido cobrar por los servicios
del culto divino, la salud y la educación del pueblo; una
segunda parte de ese quinto era destinada al
mantenimiento de los ejércitos reales que cuidaban el
territorio en el Nuevo Reino y la tercera parte del quinto
iba a las arcas de la corona española, con la cual se
financiaba la Armada de Tierra Firme que combatía los
piratas del Caribe y hacía funcionar los hospitales navales
de los puertos Cartagena, Lima, La Habana, Cádiz y en Sevilla
el Hospital de San Lázaro.
El 80% del oro obtenido en la conquista se quedaban
en América, depositado en las arcas de cada una de las
Gobernaciones y con ese dinero fue que se construyó la
civilización que hoy disfrutamos, con sus emblemáticas
plazas principales, redes de servicios, obras arquitectónicas
y artísticas, murallas como la de Cartagena y caminos y
canales como el Canal del Dique, que incluso hoy en día
son motivo de admiración de los ingenieros civiles.
Es importante resaltar que los indígenas no eran
grandes explotadores de oro, ni de piedras preciosas, ni
siquiera de la sal de mina, debido a que no conocían las
herramientas de metal, ni la pólvora, su grado de
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