Page 96 - Libro Nuestra Señora de La Estrella
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Hijo Santísimo como víctima por nuestros pecados, os
            rogamos nos consigáis  estas hermosas virtudes que
            adornen nuestras pobres almas.


                                                                              Amen.


                  Se dice con mucha devoción el favor que se está pidiendo, y se reza un
            Padrenuestro, tres Avemarías y un Gloría. Se finaliza igual que en el día
            primero.


                                Meditación para el día Quinto

                     ¡Bendito es el fruto de tu vientre, Jesús!


                  Abraham por su fe fue convertido en bendición para
            todas las naciones (Gn 12, 3).

                  Madre nuestra del cielo, por vuestra fe vinisteis a ser
            la esclava del Señor, el Tabernáculo vivo de la Divinidad y
            la  madre  espiritual  de todos los  que  reconocen al
            verdadero Dios (Lc 1, 38-42). Razón por la cual el Altísimo

            os hizo libre de todo pecado.

                  Por la tradición  de la Iglesia  conocemos la esmerada
            educación que recibisteis  de  vuestros  nobles  padres  San
            Joaquín y Santa Ana, conforme a las costumbres de la Casa

            Real  de  David,  la  cual  os  preparó  para  alojar  en  vuestro
            seno al mismo Dios hecho hombre y cantar el Magníficat.

                  Os  rogamos que  intercedáis  por nosotros ante tu
            adorado Hijo,  Nuestro Señor  Jesucristo,  para que
            recibamos de Él, el perdón de nuestros pecados y la fuerza


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