Page 51 - La Galeona de Cádiz
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4. VIDA COTIDIANA DURANTE EL
VIAJE
Las horas eran interminables y
cantadas siempre por los grumetes con
alguna advocación pía. El Mar de las
Damas se atravesaba en un mes, al
cabo del cual se alcanzaba la isla
Dominica, donde se hacía una pequeña
escala. Se bajaba a tierra y se hacían
grandes comilonas.
El día siempre se iniciaba con la
oración de la mañana cantada por un
paje:
Bendita sea la luz y la santa
Veracruz.
Y el Señor de la verdad y la Santa
Trinidad.
Bendita sea el alma y el Señor que
nos la manda.
Bendito sea el día y el Señor que
nos lo envía.
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