Page 393 - Nuestra Señora de Fátima Las memorias
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palabras, que te son familiares: "A ti sola se te
               ha concedido,  santísima y purísima Madre de
               Dios, verte siempre escuchada.” (7)

                     Un ferviente llamamiento a la paz


                     También nosotros, junto con vosotros,
               elevamos nuestra súplica para  que la verdad
               cristiana, el decoro  y el sostén de la
               convivencia humana, se fortalezcan y vigoricen
               entre los pueblos de Rusia, y para que todos los
               engaños  de  los  enemigos  de  la  religión,  todos
               sus errores y  sus malas artes, sean repelidos
               por  vosotros  lejos;  para  que  las  costumbres

               públicas  y  privadas  vuelvan  a  ser  conformes
               con las normas del Evangelio.

                     Para  que,  especialmente  los  que  se
               profesan  católicos  entre vosotros,  aunque
               privados de sus pastores, resistan con intrépida
               fortaleza  los asaltos  de  la  impiedad  hasta  la

               muerte.  Para  que  esa  justa  libertad  que  se
               debe a la persona humana, a los ciudadanos y
               a los cristianos, sea restituida a todos, como es
               su derecho,  y  en  primer lugar  sea  restituida  a
               la  Iglesia,  que  tiene  el  mandato  divino  de
               enseñar a todos los hombres las verdades y las
               virtudes  religiosas;  y  finalmente,  para  que  la
               verdadera  paz  brille  para  vuestra  amadísima
               nación  y para toda la  humanidad, y  para  que

               esta paz fundada en la justicia y alimentada por



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