Page 485 - Nuestra Señora de Fátima Las memorias
P. 485

El  maligno tiene  poder  en este mundo,  lo
               vemos y lo experimentamos continuamente; él
               tiene  poder  porque  nuestra  libertad  se  deja
               alejar  continuamente  de  Dios.  Pero  desde  que
               Dios mismo tiene un corazón humano y de ese
               modo ha dirigido la libertad del hombre hacia el

               bien, hacia Dios, la libertad hacia el mal ya no
               tiene la última palabra.  Desde aquel momento
               cobran  todo  su  valor  las  palabras  de  Jesús:
               «padeceréis  tribulaciones  en  el  mundo,  pero
               tened confianza; yo he vencido al mundo» (Jn
               16,33). El mensaje de Fátima nos invita a
               confiar en esta promesa.









































                                                                              479
   480   481   482   483   484   485   486   487   488   489   490