Page 481 - Nuestra Señora de Fátima Las memorias
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Padre tendrá que sufrir mucho, varias
naciones serán destruidas.
En el viacrucis de este siglo, la figura del
Papa tiene un papel especial. En su fatigoso
subir a la montaña podemos encontrar
indicados con seguridad juntos diversos Papas,
que empezando por Pío X hasta el Papa actual
han compartido los sufrimientos de este siglo y
se han esforzado por avanzar entre ellas por el
camino que lleva a la cruz.
En la visión también el Papa es matado en
el camino de los mártires. ¿No podía el Santo
Padre, cuando después del atentado del 13 de
mayo de 1981 se hizo llevar el texto de la
tercera parte del «secreto», reconocer en él su
propio destino? Había estado muy cerca de las
puertas de la muerte y él mismo explicó el
haberse salvado, con las siguientes palabras:
«...fue una mano materna a guiar la trayectoria
de la bala y el Papa agonizante se paró en el
umbral de la muerte» (13 de mayo de 1994).
Que una «mano materna» haya desviado la
bala mortal muestra sólo una vez más que no
existe un destino inmutable, que la fe y la
oración son poderosas, que pueden influir en la
historia y, que al final, la oración es más fuerte
que las balas, la fe más potente que las
divisiones.
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