Page 478 - Nuestra Señora de Fátima Las memorias
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Toda la visión tiene lugar en realidad sólo
para llamar la atención sobre la libertad y para
dirigirla en una dirección positiva. El sentido de
la visión no es el de mostrar una película sobre
el futuro ya fijado de forma irremediable. Su
sentido es exactamente el contrario, el de
movilizar las fuerzas del cambio hacia el bien.
Por eso están totalmente fuera de lugar las
explicaciones fatalísticas del «secreto» que, por
ejemplo, dicen que el atentado del 13 de mayo
de 1981 habría sido en definitiva un
instrumento del plan divino guiado por la
Providencia y que, por tanto, no habría actuado
libremente, así como otras ideas semejantes
que circulan. La visión habla más bien de los
peligros y del camino para salvarse de los
mismos.
Las siguientes frases del texto muestran
una vez más muy claramente el carácter
simbólico de la visión: Dios permanece el
inconmensurable y la luz que supera todas
nuestras visiones. Las personas humanas
aparecen como en un espejo. Debemos tener
siempre presente esta limitación interna de la
visión, cuyos confines están aquí indicados
visivamente.
El futuro se muestra sólo «como en un
espejo de manera confusa» (cf. 1 Co 13,12).
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