Page 57 - Nuestra Señora de Fátima Las memorias
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Asustados,  y  como  para  pedir  socorro,
               levantamos  la  vista  hacia  Nuestra  Señora  que
               nos dijo entre bondadosa y triste:

                           Habéis visto el infierno, a donde van
                     las almas de los pobres pecadores; para
                     salvarlas,  Dios  quiere  establecer  en  el
                     mundo  la  devoción  a  mi  Inmaculado
                     Corazón.  Si  hicieran  lo  que  os  voy  a
                     decir,  se  salvarán  muchas  almas  y
                     tendrán paz.

                           La  guerra  va  a  acabar.  Pero  si  no
                     dejan de ofender a Dios, en el reinado de
                     Pío  XI  comenzará  otra  peor.  Cuando
                     veáis una noche alumbrada por una  luz
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                     desconocida ,  sabed  que  es  la  grande
                     señal que Dios os da de que va a castigar
                     al mundo por sus crímenes por medio de
                     la guerra, del hambre y de persecuciones
                     a la Iglesia y al Santo Padre.

                           Para impedirla,  vendré a pedir  la
                     consagración de Rusia a mi Inmaculado
                     Corazón,  y  la  Comunión  reparadora  de
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                     los primeros sábados . Si atendieran mis
                     peticiones,  Rusia  se  convertirá  y  habrá
                     paz;  si  no,  esparcirá  sus  errores  por  el

               5  Trátase de la aurora boreal que aconteció en la noche
               del 25-26 de enero de 1938.

               6  Ver Apendice: “La Gran Promesa de Nuestra Señora
               de Fátima”.


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