Page 29 - Bitácora No 02
P. 29
Estas declaraciones del alto enviado vaticano, que coinci-
dieron con las posiciones de otros prelados colaboracionistas del
comunismo, provocaron dolorosas sorpresas y traumas morales
para los católicos que seguían la inmutable doctrina social y
económica enseñada por León XIII, Pío XI y Pío XII.
Esta Ostpolitik, como se la conoció, fue fuente de
perplejidad y angustia, y suscitó el más conmovedor de los
dramas en el fondo de muchas almas. Porque, muy por encima
de las cuestiones sociales y económicas, alcanzaron lo que es
más fundamental, vivo y tierno en el alma de un católico,
apostólico y romano: su vínculo espiritual con el Vicario de
Jesucristo.
La diplomacia de distensión del Vaticano con los gobiernos
comunistas planteó una pregunta sumamente embarazosa:
¿Es lícito que los católicos no se muevan en la dirección se-
ñalada por la Santa Sede?
¿Es lícito cesar la resistencia al comunismo?
China hoy: Obispos presionados para renunciar
En este momento, nos encontramos en una situación
análoga pero aún más peligrosa con la política del Vaticano
hacia la llamada Iglesia Patriótica sumisa a Beijing.
En efecto, la noticia de la visita a China de una delegación
vaticana encabezada por el arzobispo Claudio Maria Celli, quien,
en nombre del Papa Francisco, pidió a los pastores legítimos de
las diócesis de Shantou y Mindong que entregaran sus diócesis
y sus rebaños a los obispos ilegítimamente nombrados por el
gobierno comunista, causó asombro en el mundo católico, que
conoce bien que las relaciones con el régimen comunista está
rotas.
23

