Page 30 - Bitácora No 02
P. 30
Elogios extraños y silencios cómplices
Estas noticias llegaron como una terrorífica y amplificada
repetición de lo dicho por Mons. Casaroli en Cuba.
Las palabras de Mons. Marcelo Sánchez Sorondo, Canciller
de la Pontificia Academia de las Ciencias y de la Pontificia
Academia de las Ciencias Sociales, conocido como cercano
consejero del Santo Padre, según el diario “La Stampa” de Turín
del 2 de febrero, declaraba: En este momento, los que mejor
practican la doctrina social de la Iglesia son los chinos […]. Los
chinos buscan el bien común, subordinan las cosas al bien
general.
Después de visitar un país aplastado por una dictadura aún
más despiadada que la cubana, Mons. Sánchez Sorondo,
todavía a la manera de Mons. Casaroli, declaró:
Encontré una China extraordinaria; Lo que la
gente no sabe es que el principio central chino es
trabajo, trabajo, trabajo. No hay barrios marginales,
no hay drogas, los jóvenes no tienen drogas […]
[China] está defendiendo la dignidad de la persona
[…].
Ni una sola palabra sobre la persecución religiosa que el
comunismo inflige a nuestros hermanos y hermanas en la Fe –
obispos, sacerdotes y fieles presos – ni a la violación
sistemática y universal de los derechos fundamentales del
hombre creado a imagen y semejanza de Dios.
Las polémicas y falsas afirmaciones de este alto prelado
vaticano van mucho más allá de las dichas por Mons. Casaroli,
en Cuba, en el ya remoto año de 1974. El drama de la situación
actual de los católicos chinos es igual al de todos los fieles que
quieren perseverar frente al Leviatán comunista.
24

