Page 66 - Bitácora No 02
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falible como el entendimiento humano, no puede menos
de ser tolerante. (p.11)
Observando desde otro ángulo y analizando desde una
orilla muy diferente los anteriores postulados, el líder católico,
profesor Plinio Corrêa de Oliveira (1908-1995) en su obra
Revolución y Contra Revolución (1960), muestra los distintos
grados de adhesión, marchas y contramarchas dentro del
proceso Revolucionario ocurrido dentro de la Civilización
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Cristiana y dice:
De modo general, pueden calificarse como agentes de
la Revolución todas las sectas de cualquier naturaleza,
engendradas por ella desde su nacimiento hasta nuestros
días, para difundir la difusión de su pensamiento y la
articulación de las tramas revolucionarias. Sin embargo, la
secta maestra en torno a las cual se articulan como
simples fuerzas auxiliares – una veces conscientes y otras
no – es la Masonería, según claramente se deduce de los
documentos pontificios, especialmente de la Encíclica
Humanum Genus, de Leão XIII, de 20 de abril de 1884.
(Parte I, c.VI, n.6).
Regresando al tema que nos ocupa, lo protocolariamente
correcto siempre fue que después de recibir la banda
presidencial en el Congreso de la Republica, los presidentes de
Colombia iban a la Catedral Primada de Bogotá a celebrar un Te
Deum para agradecer la victoria y ofrecer su gestión de
gobierno, a Dios y la Santísima Virgen María.
Sin embargo, un caso muy notable del socialismo religioso
del siglo XXI, fue que rompió con esa tradición, cuando el ex
presidente Juan Manuel Santos, en su primer acto de gobierno,
decidió no ir a la Catedral, sino viajar a la Sierra Nevada de
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