Page 45 - La Galeona de Cádiz
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pasajeros. Nadie podía emborracharse,
ni jugar, ni blasfemar durante el
trayecto. Estaba prohibido que los
casados tuvieran relaciones maritales
mientras duraba el viaje. Al llegar la
noche se encendía el gran fanal en la
Capitana que guiaba toda la flota y los
demás buques encendían los faroles de
situación.
3.1 Los buques de guerra
El personal militar hacía
entrenamiento de ataque y defensa una
vez por semana. Esto también
entretenía a los pasajeros, que hacían
comentarios entre ellos respecto de las
estrategias y tácticas. Todo en aquellos
buques militares estaba perfectamente
organizado, según relata Sidoli,
Osvaldo (2007), dice lo siguiente,
tomado literalmente del libro de Lucena
Salmoral, Manuel: “Piratas, Corsarios,
Bucaneros y Filibusteros”:
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