Page 157 - Nuestra Señora de Fátima Las memorias
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obediencia no pregunta por razones; le bastan
las palabras de V. Excia. Rvma., que me dice
que: es para gloria de nuestra Santísima Madre
del Cielo. En la seguridad, pues, de que sea así,
imploro la bendición y protección de su
Corazón Inmaculado. Y, humildemente
postrada a sus pies, me sirvo de sus santísimas
palabras para hablar a mi Dios:
He aquí la última de vuestras esclavas, oh
Dios mío, que, en plena sumisión a vuestra
voluntad santísima, viene a rasgar el velo de su
secreto, y dejar ver la historia de Fátima tal
cual es. ¡Ya no tendré el placer de saborear a
solas conmigo los secretos de tu amor; sino
que, en el futuro, otros cantarán conmigo las
grandezas de tu misericordia!
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