Page 286 - Nuestra Señora de Fátima Las memorias
P. 286

Poco tiempo antes de ir para Lisboa, en uno
               de  esos  momentos,  en  que  parecía  estar
               dominada por la nostalgia, le decía:

                     No tengas pena de que yo no vaya contigo.
               El tiempo es poco; puedes pasarlo pensando en

               Nuestra  Señora,  en  Nuestro  Señor;  diciéndole
               muchas veces esas palabras que te gustan tan
               to:  ¡Dios  mío!,  yo  te  amo.  ¡Inmaculado
               Corazón  de  María!  ¡Dulce  Corazón  de  María!
               etc.
                     Eso  sí  –respondió  con  vivacidad–  ¡No  me
               cansaré  nunca  de  decirlas  hasta  morir!  Y
               después,  he  de  cantarlas  muchas  veces en  el

               Cielo.

                     Interpretación del silencio de Lucia

                     Puede ser, Exmo., y Rvmo. Sr. Obispo, que
               a  alguien  le  parezca  que  debía  haber
               manifestado  todas  estas  cosas  hace  mucho

               tiempo,  porque  a  su  parecer  tendría  doblado
                                                  95
               valor algunos años antes .

                     Así hubiese sido, si Dios me hubiese querido



               95  No se puede decir que las profecías de Lucía fuesen
               «‘post eventum» (después de lo sucedido), porque sus
               superiores no han permitido su  publicación, sino
               después  de los acontecimientos, que en ellas se
               advierten. Estos escritos fueron realizados antes de que
               se verificaran los hechos


               280
   281   282   283   284   285   286   287   288   289   290   291