Page 288 - Nuestra Señora de Fátima Las memorias
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es nada, da sólo una raquítica idea– habría
dicho ahora una cosa, luego otra, queriéndome
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explicar sin conseguirlo.
Formaría así, tal vez, una tal confusión de
ideas, que vendrían – quién sabe–, a estropear
la obra de Dios. Por eso doy gracias a Dios al
mismo tiempo que pienso que todo lo que Él
hace está bien hecho. Ordinariamente, Dios
acompaña sus revelaciones de un conocimiento
íntimo y minucioso de lo que ellas significan.
Pero sobre esto no me decido a hablar, pues
temo caer aquí en el fácil engaño de la
imaginación. Jacinta parecía tener este
conocimiento en un grado bastante elevado.
Amor de Jacinta al Inmaculado
Corazón de María
Poco tiempo antes de ir al hospital, me
decía:
Ya me falta poco para ir al Cielo. Tú te
quedas aquí para decir que Dios quiere
establecer en el mundo la devoción al
Inmaculado Corazón de María. Cuando sea el
96 Existe en torno a la publicación de los documentos de
Fátima una maravillosa “oeconomia silentii” (discreto
silencio), esto es: un especial cuidado, que sólo se
puede explicar por la admirable Providencia Divina, que
tiene en su mano todos los acontecimientos.
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