Page 356 - Nuestra Señora de Fátima Las memorias
P. 356

Pues quiero; tú pide.

                     Pues sí, quédate tranquila, que yo pido.

                     Los  dejé  allí  y  me  marché  para  hacer  mis
               ocupaciones diarias de trabajo y escuela.


                     Cuando  volví  al  anochecer  ya  estaba
               radiante de alegría.  Se había  confesado  y  el
               Cura había prometido llevarle al día siguiente la
               Sagrada Comunión.
                     Al  día  siguiente,  después  de  comulgar,
               decía a su hermanita:


                     Hoy  soy  más  feliz  que  tú,  porque  tengo
               dentro  de mi pecho a  Jesús  escondido.  Yo  me
               voy al cielo; pero desde allí voy a pedir mucho
               al Señor y a la Virgen para que pronto os lleve
               también allí.

                     Ese día, casi todo lo pasé con Jacinta junto

               a su cama. Como Francisco ya no podía rezar,
               nos pedía que rezásemos  nosotros el  Rosario
               por él. Después me dijo:

                     Sin  lugar  a  dudas,  en  el  Cielo  voy  a  tener
               muchas  añoronzas  de  tí.  ¡Quién  diera  que
               Nuestra  Señora  te  llevase  también  para  allá
               muy pronto!


                     No  tendrás  anoranzas,  no;  ¡fíjate!  ¡Al  pie



               350
   351   352   353   354   355   356   357   358   359   360   361