Page 406 - Nuestra Señora de Fátima Las memorias
P. 406

tempestades  de  un  desorden  social  que
               frecuentemente se convierte en amenaza
               pavorosa; pero sus miradas están fijas y las
               energías de la naturaleza y de la gracia tienden
               siempre  hacia  el  supremo  destino  de  los  fines
               eternales.



                     Recitación labial y privada

                     Esto es el Rosario mariano, observado en
               sus  varios  elementos,  conjuntamente  reunidos
               en  alas  de  la  plegaria  vocal  y  a  ella
               entrelazados          como        un      bordado        fino      y

               substancioso, pero lleno de calor y de atractivo
               espiritual.

                     Las  oraciones  vocales adquieren, por lo
               tanto, también ellas, su pleno sentido: ante
               todo,  la  oración dominical  que  da  al  Rosario
               tono, substancia y vida, y, al venir después del

               anuncio de cada uno de los misterios, señala el
               paso de una a otra decena; después,  la
               salutación angélica, que lleva  en sí ecos de la
               alegría  del cielo y de la tierra en torno a los
               varios cuadros de la vida de Jesús y de María;
               y, finalmente, el trisagio, repetido en adoración
               profunda a la Santísima Trinidad.

                     ¡Qué  bello es siempre  el Rosario del niño

               inocente y del enfermo; de la virgen



               400
   401   402   403   404   405   406   407   408   409   410   411