Page 411 - Nuestra Señora de Fátima Las memorias
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Un ensayo del Rosario meditado
Queridos hermanos e hijos: Sobre este
tema del Rosario de María, entendido como
súplica mundial por la paz del Señor y por la
felicidad, aun aquí abajo, de las almas y de los
pueblos, el corazón nos sugeriría otras piadosas
consideraciones persuasivas y conmovedoras.
Pero preferimos ofrecer a vuestra atención,
como complemento de esta carta apostólica, un
pequeño ensayo nuestro de devotos
pensamientos, distribuidos para cada decena
del Rosario, con referencia al triple acento —
misterio, reflexión e intención— que hemos
señalado más arriba.
Estas simples y espontáneas notas pueden
convenir bien al espíritu de muchos,
particularmente inclinados a superar la
monotonía de la simple recitación. Formas
útiles y oportunas para una personal edificación
más viva, para un más encendido fervor de la
oración por la salud y la paz de todas las
gentes.
Y ahora, el último pensamiento para San
José. Su querida figura aparece más veces en
los misterios gozosos del Rosario. Pero
recordamos que el gran Pontífice León XIII, en
el fervor de sus recomendaciones, por tres
veces —en 1885, en 1886 y en 1889— lo
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