Page 415 - Nuestra Señora de Fátima Las memorias
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educadas en la escuela antigua del Rosario
rezado todas las tardes en casa, en la intimidad
y en todos los puntos de la tierra, donde
«sufre, combate y reza» (A. Manzoni, La
Pentecoste, v. 6) alguno de nosotros, llamado
por una alta inspiración, o el sacerdocio, o la
caridad misionera, o un sueño de apostolado
que se cumple; o llamados también por
motivos legítimos de diversas naturalezas,
trabajo, comercio, servicio militar, estudio,
enseñanza o cualquier otra razón. Qué hermoso
conjuntarse durante las diez Ave Marías de este
misterio donde tantas almas unidas por razón
de sangre, por vínculos domésticos, por todo
aquello que santifica y estrecha los
sentimientos de amor entre las personas más
queridas, padres e hijos, hermanos y parientes,
convecinos o pertenecientes a un mismo pueblo
en acto de reflejar, de iluminar, un sentimiento
de caridad universal; cuyo ejercicio es alegría y
honor de la vida.
El nacimiento de Jesús en Belén
En el momento justo, según las leyes de la
naturaleza humana asunta, el Verbo de Dios
hecho hombre sale del tabernáculo santo que
es el seno inmaculado de María. Su primera
aparición en el mundo está en un pesebre
donde las bestias se alimentan de heno; todo
en derredor es silencio, pobreza, sencillez,
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