Page 103 - Nuestra Señora de Fátima Las memorias
P. 103

Catequesis infantil

                    Como  mi  hermana  era  celadora  del
                Corazón  de  Jesús,  siempre  que  había
                comunión  solemne  de  niños,  me  llevaba a

                renovar la mía.

                    Mi tía llevó una vez a su hija a ver la fiesta.
                La  pequeñita  se  fijó en  los  ángeles  que
                echaban  flores.  Desde  ese  día,  de  vez  en
                cuando  se  separaba  de  nosotros,  cuando
                jugábamos;  tomaba  una  brazada  de  flores  y
                venía a tirármela.


                    ¿Jacinta, ¿por qué haces eso?

                    Hago como los angelitos: te echo flores.

                    Mi  hermana  tenía  la  costumbre,  en  una

               fiesta  anual  que  debía  de  ser  la  del  Corpus
               Christi, de vestir algunos angelitos,  para que
               fuesen  al lado del  palio, en la procesión,
               echando flores.

                    Como  yo  era  siempre  una  de  las
               designadas,  una  vez,  cuando  mi  hermana
               cómo yo iría a echar flores a Jesús. La

               pequeñita me pidió enton- ces que intercediese
               ante  mi  hermana,  para  que  la  dejase  a  ella
               también.  Mi  hermana  dijo  que  sí.  Le  probó
               también  un  vestido,  y  en el ensayo,  nos dijo



                                                                                97
   98   99   100   101   102   103   104   105   106   107   108