Page 98 - Nuestra Señora de Fátima Las memorias
P. 98

Delicadeza de alma

                    Un día, uno de  aquellos pequeños acusó a
                otro  de  haber  dicho  algunas  palabras poco

                convenientes. Mi madre le reprendió con toda
                la severidad, diciéndole que aquellas  cosas
                feas no se decían,  que  era  pecado  y  que  el
                Niño  Jesús  se  disgustaba  y  man-  daba  al

                infierno a los que pecaban y no se confesaban.

                    La pequeñita no olvidó la lección. El primer
                día que asistió a la reunión de niños, dijo:

                    ¿No te deja ir hoy tu madre?


                    No.

                    Entonces me voy a mi patio con Francisco.

                    ¿Y por qué no te quedas aquí?


                    Mi  madre  no  quiere  que  nos  quedemos
                cuando  estén  éstos.  Dijo  que  nos  fuéramos  a
                jugar  a  nuestro  patio.  No  quiere  que
                aprendamos cosas  feas que  son  pecado  y  no
                gustan al Niño Jesús.


                    Después me dijo muy bajo al oído:

                    Si tu madre te deja, ¿vendrás a mi casa?





               92
   93   94   95   96   97   98   99   100   101   102   103