Page 100 - Nuestra Señora de Fátima Las memorias
P. 100
A Nuestro Señor le doy todos los que
quieras. Y corrió a buscar el crucifijo. Lo besó
y lo abrazó con tanta devoción, que nunca más
me olvidé de aquello.
Después, mira con atención al Señor y
pregunta:
¿Por qué está Nuestro Señor, así clavado en
una cruz?
Porque murió por nosotros.
Cuéntame cómo fue.
Amor a Cristo Crucificado
Mi madre, por la tarde solía contarnos
cuentos. Y, entre los cuentos de hadas
encantadas, princesas doradas, palomas
reales, que nos contaban mi padre y hermanas
mayores, nos narraba ella la historia de la
Pasión, de San Juan Bautista, etc.
Yo conocía, pues, la Pasión de Señor como
una historia; y, como para mí no era necesario
oír las historias dos veces, pues con solo oírla
una vez no se me olvidaba un solo detalle,
comencé a contar a mis compañeros la historia
de Nuestro Señor, como yo la llamaba, con
todo detalle.
94

