Page 110 - Nuestra Señora de Fátima Las memorias
P. 110

Nuestro!,  y  así,  en  un  abrir y  cerrar de  ojos,
                como  se  suele  decir,  teníamos  rezado  el
                Rosario.

                    A  Jacinta  le  agradaba  mucho  tomar  los
                corderitos  blancos,  sentarse  con  ellos  en

                brazos,  abrazarlos,  besarlos  y,  por  la  noche,
                traérselos  a  casa  a  cuestas,  para  que  no  se
                cansasen.

                    Un día, al volver a casa, se puso en medio
                del rebaño.


                    Jacinta  ¿para  qué  vas  ahí  en  medio  de  las
               ovejas? – pregunté.

                    Para  hacer como Nuestro  Señor, que,  en
               aquella estampa que me dieron, también estaba
               así,  en  medio  de  muchas  y  con  una en  los

               hombros.

                    Primera Aparición

                    He aquí, Excmo. y Rvmo. Señor Obispo,
                poco más o menos, cómo  pasaron los siete
                años  que  tenía  Jacinta  cuando  apareció
                hermoso y risueño,  como  tantos  otros,  el  día
                13 de mayo de 1917.

                    Escogimos  este  día,  por  casualidad  –si  es

                que  en  los  designios  de  la  Divina  Providencia



               104
   105   106   107   108   109   110   111   112   113   114   115