Page 113 - Nuestra Señora de Fátima Las memorias
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Bueno, ahora no llores, y en lo sucesivo no
               digas  a  nadie  nada de lo que  esa  Señora  nos
               dijo.


                    Yo ya lo he dicho.

                    ¿Qué dijiste?

                    Dije  que  esa  Señora  prometió  que  nos
               llevaría al Cielo.


                    ¿Y enseguida fuiste a contar eso?

                    Perdóname; ya no diré nada a nadie.


                     Meditación sobre el infierno

                    Cuando llegamos ese día con  nuestras

                ovejas  al  lugar  escogido  para  pastar,  Jacinta
                se sentó pensativa en una piedra.

                    Jacinta ven a jugar.


                    Hoy no quiero jugar.

                    ¿Por qué no quieres jugar?


                    Porque estoy pensando que aquella Señora
                nos  dijo  que  rezásemos  el  Rosario  e
                hiciésemos sacrificios por la conversión de los
                pecadores. Ahora cuando recemos el Rosario,



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