Page 116 - Nuestra Señora de Fátima Las memorias
P. 116

Después añadía:

                    –  ¡Qué  buena  es  aquella  Señora!  ¡Y  nos
                prometió llevarnos al Cielo!


                    Amor a los pecadores

                    Jacinta, tomó tan a pecho el sacrificio por la

                conversión  de  los pecadores  que  no  dejaba
                escapar ninguna ocasión. Había allí unos niños,
                                                          23
                hijos de dos familias de Moita , que pedían de
                puerta en puerta. Los encontramos un día que
                íbamos con las ovejas.


                    Jacinta, cuando los vio, nos dijo:

                    ¿Damos  nuestra  merienda  a  aquellos
                pobrecitos por la conversión de los pecadores?


                    Y  corrió  a  llevársela.  Por  la  tarde  me  dijo
                que  tenía  hambre.  Había  algunas  encinas  y
                robles.  Las  bellotas  estaban  todavía  bastante
                verdes,  sin  embargo  le  dije  que  podíamos

                comer de ellas.

                    Francisco subió a la encina para llenarse los
                bolsillos, pero a Jacinta le pareció mejor comer

                bellotas amargas de los robles para hacer


               23  Pequeña población, al norte de la Cova de Iría, de la
               feligresía de Fátima.


               110
   111   112   113   114   115   116   117   118   119   120   121