Page 24 - Nuestra Señora de Fátima Las memorias
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escribir. Pero una atenta lectura convence que
Lucía no toma esas expresiones rigurosamente.
Es Lucía misma quien respondiendo
expresamente a ello, ha declarado: «La palabra
inspirados quiere decir que interiormente nos
sentíamos movidos a ello».
No se trata, pues, de una «inerrancia»,
semejante a la de la Sagrada Escritura. Lucía sí
se puede equivocar en la traducción mística de
sus experiencias, a causa misma de la
dificultad de «interpretación». Algunas veces,
ella misma duda de si será el Señor quien le
habla; otras confiesa que es imposible revelar
nada de lo percibido en la gracia mística. De
hecho, una crítica inteligente encuentra algunos
errores de datos, de hechos, de circunstancias.
Y aun en el trance mismo de asegurarnos que
nos transmite las «ipsíssima verba», las
mismas palabras de la Virgen, eso no significa
otra cosa, sino que en efecto, pone en ello toda
su sinceridad. De lo que siempre Lucía está
segura –y así lo dice–, es del sentido de lo que
dice.
En cuanto a fechas, es ya conocida la
inseguridad de Lucía. Unas veces porque, de
pequeños, no sabían ella y sus primos, contar
ni los días, ni mucho menos los meses, no
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