Page 321 - Nuestra Señora de Fátima Las memorias
P. 321
Dios quiera que Jacinta no tenga miedo.
Voy a rezar un Avemaría por ella.
Sin más, se quita la caperuza y reza. El
guardia, al verlo en actitud de oración, le
pregunta:
¿Qué estás diciendo?
Estoy rezando un Avemaría para que Jacinta
no tenga miedo.
El guardia hizo un gesto de desprecio y le
dejó actuar.
Cuando después del regreso de Vila Nova
de Ourém, comenzamos a sentir que la
presencia de lo sobrenatural nos envolvía,
sintiendo que alguna comunicación del Cielo se
aproximaba, Francisco se mostraba preocupado
por no estar presente Jacinta.
Qué pena –decía–, si Jacinta no llega a
tiempo. Y pedía al hermano que fuese
corriendo:
Dile que venga deprisa.
Después que partió el hermano, me decía:
Jacinta, si no llega a tiempo, se va a quedar
muy triste.
315

