Page 322 - Nuestra Señora de Fátima Las memorias
P. 322

Después  de  la  Aparición  dijo  a  su
               hermana,  que  quería  quedarse allí por todo el
               resto de la tarde:

                     No. Tú tienes que marcharte, porque madre

               hoy no te ha dejado venir con las ovejas.

                     Y,  para  animarla,  iba  acompañándola  a
               casa.

                     Cuando  en  la  prisión  vimos  que  se  pasaba
               la hora del mediodía y que no nos dejaban ir a
               Cova de Iría, Francisco dijo:


                     Tal  vez  Nuestra  Señora  se  nos  aparezca
               aquí.

                     Pero, al día siguiente, manifestaba una gran
               pena y decía casi llorando:


                     Nuestra  Señora  puede  haberse  quedado
               triste porque no hemos ido a Cova de Iría, y no
               volverá  más  a  aparecérsenos y ¡Me gustaba
               tanto verla!

                     Cuando  Jacinta  lloraba en la  prisión  con  la
               añoranza de su madre  y  de  la  familia,  él
               procuraba animarla, diciéndole:


                     A madre, si no la volvemos a ver, paciencia.



               316
   317   318   319   320   321   322   323   324   325   326   327