Page 135 - Nuestra Señora de Fátima Las memorias
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pastorcillos a los cuales se les había aparecido
               Nuestra  Señora.  Les  respondimos  que  sí;  y
               como  querían  saber  dónde  vivían,  les  dimos
               toda  clase de explicaciones  para que llegasen
               bien  a  casa y  corrimos a escondernos en el
               campo,  en  un  zarzal.  Jacinta, contenta con  el

               resultado de la experiencia, decía:

                     Hemos  de  hacer  esto  siempre  que  no  nos
               conozcan.

                     El Padre Cruz

                                                                                32
                     Un día fue el señor doctor Cruz de Lisboa ,
               a  interrogarnos; después de su interrogatorio,
               nos pidió que le mostrásemos el lu- gar donde
               se  nos  había  aparecido  Nuestra Señora. Por  el
               camino  ibamos  cada  uno  al  lado  de  su
               reverencia,  que  iba  montado  en  un  burro  tan
               pequeño  que  casi  arrastaba  los  pies  por  el
               suelo.  Nos  fue  enseñando  una  letanía  de

               jaculatorias,  de  las  cuales  Jacinta  escogió dos,
               que después no dejaría de repetir:

                      ¡Dulce  Corazón  de  María,  sed  la  salvación
               mía!

                     Un  día,  durante  su  enfermedad,  me  dijo:
               ¡Me  agrada  tanto  decirle  a  Jesús  que  le  amo!


               32  P. Francisco Rodrigues da Cruz S.J. (1858-1948),
               cuya causa de beatifica- ción ha sido introducida.


                                                                              129
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