Page 138 - Nuestra Señora de Fátima Las memorias
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algún tiempo, volvió a aparecer para agradecer
a Nuestra Señora su curación.
En otra ocasión fue un soldado al que
encontramos llorando como un niño; había
recibido orden de partir a la guerra y dejaba a
su mujer enferma en la cama con tres hijos
pequeños. El pedía, o la salud de la mujer, o
bien la anulación de la orden.
Jacinta le invitó a rezar con ella el Rosario.
Después le dijo:
No llore; Nuestra Señora es tan buena, que
seguro que le concede la gracia que le pide.
Y no se olvidó jamás de su soldado. Al final
del Rosario, siem pre rezaba un avemaría por el
soldado. Pasados algunos meses, apareció con
su esposa y sus tres hijos para agradecer a
Nuestra Señora las dos gracias recibidas. A
causa de unas fiebres que le habían dado la
víspera de la partida, quedó libre del servicio
militar; y su esposa, decía él, fue curada
milagrosamente por intercesión de Nuestra
Señora.
N uevos sacrificios
Un día nos dijeron que vendría un
sacerdote santo a interrogarnos, y que
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