Page 224 - Nuestra Señora de Fátima Las memorias
P. 224
persona, por éste o aquel sacerdote.
Vino en una ocasión a interrogarme un
62
sacerdote de Torres Novas . Me hizo un
interrogatorio tan minucioso, tan lleno de
enredos, que quedé con algunos escrúpulos,
por creer haber ocultado alguna cosa.
Consulté con mis primos el caso:
No sé –les dije– si estamos haciendo mal,
en no decir todo cuanto nos preguntan sobre
si Nuestra Señora nos dice alguna cosa más.
No sé si con decir que tenemos un secreto, no
mentimos callando el resto.
No sé –respondió Jacinta–, ¡mira a ver!, tú
eres la que quieres que no se diga.
Ya se ve que no quiero, no –le respondí–;
¡para que comiencen a preguntamos qué
mortificaciones hacemos!, ¡sólo nos faltaba
eso!
Oye, si tú te hubieses callado y no hubieras
dicho nada, ahora nadie sabría que habíamos
visto a Nuestra Señora y hablado con Ella,
como con el Ángel. Nadie precisaba saberlo.
62 El cánonigo Ferreira, en aquel tiempo Vicario de
Torres Novas, manifestó, un día, que él mismo había sido uno
de estos interrogadores.
218

