Page 226 - Nuestra Señora de Fátima Las memorias
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secreto. Nos dio, además, algunas
instrucciones más sobre la vida espiritual.
Sobre todo, nos enseñó la manera de dar
gusto a Nuestro Señor en todo, y la manera de
ofrecerle un sin fin de pequeños sacrificios:
«Si os apetece comer una cosa, hijitos
míos, la dejáis y en su lugar os coméis otra, y
ofrecéis a Dios un sacrificio; si os interrogan y
no os podéis excusar, es Dios que así lo
quiere; ofrecedle también este sacrifício.»
Comprendi, verdaderamente, el lenguaje
de este venerable sacerdorte y quedé
satisfecha de él. Su Rvcia., no perdió jamás de
vista mi alma y de vez en cuando se dignaba,
o pasar por allí, o se valía de una piadosa
viuda que vivía en un pueblecito cerca de
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Olival ; se llamaba señora Emilia.
Esta piadosa mujer iba con frecuencia a
Cova de Iría para rezar. Después, pasaba por
mi casa, pedía que me dejasen ir varios días
con ella y después me llevaba a casa del Sr.
Vicario.
Su Rvcia., tenía la bondad de mandarme
quedar varios días en su casa, diciendo que
64 El lugar se llama Soutaria. La casa de la sra. Emilia
fue transformada en capilla.
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