Page 421 - Nuestra Señora de Fátima Las memorias
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grey de Jesús, sometidas alas persecuciones
               contra la libertad de creer, de pensar, de vivir.
               «¿Quién  desfallece  sin  que  desfallezca  yo?
               (2Cor 11, 29).

                     Participar  en  los  dolores  de  los  hermanos,

               padecer  con  quien  padece,  flere  cum  flentibus
               (Romanos  12,  15),  es  un  beneficio,  un  mérito
               para toda la Iglesia. ¿Es la «comunión de los
               santos» tener todos y  cada  uno en  común la
               Sangre de Jesús, el amor de los Santos y de los
               buenos,  y,  también,  por  desgracia,  nuestro
               pecado, nuestras debilidades? ¿Se piensa acaso
               en esta «comunión», que es unión y casi, como

               decía  Jesús,  unidad:  «para  que  sean  uno»
               (Juan  17,  22). La  cruz  del  Señor  no  solo  nos
               levanta  sino  que  atrae  a  las  almas,  siempre
               «cuando yo sea levantado de la tierra, atraeré
               a todos hacia mí (Juan 12, 32). Todo, a todos.

                     La flagelación


                     Este  misterio  ofrece  el  recuerdo  del
               despiadado  suplicio  de  los  latigazos  sobre  los
               miembros inmaculados e inocentes de Jesús.

                     El compuesto humano está hecho  de alma
               y  cuerpo.  El  cuerpo  sufre  las  tentaciones  más
               humillantes y la voluntad débil  puede  dejarse
               arrastrar.  Así,  pues,  hay  en  este  misterio  una

               invitación  a  la  penitencia  saludable  que  debe



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